La herramienta de repaso
Enseñar es una herramienta de repaso muy útil. Yo solía hacer a los chicos enseñar uno al otro para ver si tenían los movimientos correctos. Es porque creo que si una persona ha entendido el mecanismo entero, será capaz de enseñarlo a otras personas. El punto interesante es que el que “enseña” tiene que rebobinar y repasar la información inconsciente de lo que está pasando en el cerebro por estar ocupado con otra tarea. “Enseñar” causa este efecto secundario y es este efecto secundario que ayuda en el proceso de aprendizaje.
Según el diccionario enseñar significa impartir conocimiento. Eso quiere decir que quienquiera que enseñe simplemente imparte el conocimiento disponible.
La situación clásica es cuando tengo un alumno quien viene para estudiar para una semana y se va para seis meses antes de volver para más instrucciones. Muchas veces le recomiendo que encuentre algún amigo quien se haga su compañero de entrenamiento para ayudarle hacer su “deberes”. Él ahora tiene que “enseñar”a su amigo “el juego” y haciéndolo pasará por el síndrome de “herramienta de repaso”. A menudo este tipo de “alumnos” empiezan a aceptar más amigos en sus sesiones de “deberes” y así nace un nuevo “kwoon”.
Cuando empecé a “enseñar” por primera vez, después de haber “acabado el sistema entero”, todavía no había digerido y asimilado toda la información acumulada a lo largo de los años de aprendizaje. Aún me quedaba mucho que rebobinar y repasar y me sobraban errrores que cometer de los cuales, con un poco de suerte, aprender. Tenía la enorme suerte de tener el mismo grupo durante muchos años con el cual hacer mis “deberes” y ellos por su parte eran afortunados de participar en la evolución durante un largo período. Mirando atrás, nosotros simplemente nos divertimos muchísimo! Por supuesto yo no estaba pensando en convertirme en un gran sifu. Me estaba divirtiendo haciendoles a todos adquerir un nivel suficientemente bueno para que pueda hacer mis “deberes”.
Mi vida entera ha sido una sarta de “accidentes”, unos muy agradables y otros no tanto. La manera de la cual fueron hechos mis deberes era un accidente por lo que si alguien me preguntase cuál era mi método, suelo responder “sí” o podría decir “el método de no método”, pero esta frase está coja.